Τρίτη 28 Ιουλίου 2026

Inauguración de San Atanasio en Serrete!!!!


 


Inauguración de San Atanasio en Serrete


Hermandad Ortodoxa de las Misiones Extranjeras


27 de julio de 2026


¿Cómo, pues, invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin que haya quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no son enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de la paz, de los que anuncian el bien! (Romanos 10:14-15)


La ortodoxia llegó a Colombia en 1997. Un país rico en minerales y recursos naturales, con magníficos paisajes, con gente humilde, sencilla y trabajadora, bondadosa y hospitalaria, pero también marcado por injusticias sociales y por una mala reputación, resultado de las acciones de algunos compatriotas que se han desviado del camino correcto y que no representan a la gran mayoría de los colombianos, a esta gente honesta.


Antes de la década de 1990, un grupo de colombianos, impulsados ​​por una vocación especial, una vocación que el Señor había despertado en nuestros corazones, ya buscaban la Ortodoxia. La Gran Madre Iglesia de Constantinopla, nuestro Patriarcado Ecuménico, mediante el establecimiento de la Santa Metrópolis de Panamá, y posteriormente de México, en respuesta a nuestra búsqueda y petición, abrió las puertas de la Iglesia Ortodoxa a los pueblos indígenas de las diversas tribus y costumbres que conforman el pueblo colombiano. Si consideramos que hasta el año 2000 contábamos con una sola iglesia cerrada y hoy tenemos una presencia ortodoxa con parroquias y colonias misioneras ortodoxas en las regiones más importantes de Colombia, comprenderemos cuán bendito ha sido este camino, que, a pesar de no contar con los recursos financieros necesarios, avanza dinámicamente con la gracia de Dios. Anteriormente, la Ortodoxia se limitaba a los inmigrantes de países ortodoxos que habían llegado a nuestra región.


Los habitantes de la costa atlántica de Colombia no pertenecen a una “raza” específica; su población es el resultado de un intenso proceso de mestizaje. Desde el punto de vista sociológico y demográfico, la población de la costa colombiana, en la región del Caribe colombiano, está compuesta principalmente por personas de raza mixta, mulatas y mestizas, con una importante contribución de grupos indígenas y una población de origen africano. En esta región caribeña, la Santa Metrópolis de México, a través del ministerio sacerdotal de Monseñor Rafael Padilla, dirigió sus esfuerzos hacia el establecimiento de la actual Parroquia Ortodoxa de San Atanasio el Grande y el Centro Misionero Ortodoxo, dedicado a la Panagia Pantanassa.


Todo comienzo es difícil, lleno de desafíos y sacrificios; requiere renunciar a comodidades, tal como lo hizo el Padre Rafael cuando dejó Medellín para establecerse en Cerrete, Córdoba, con el fin de impulsar la labor misionera que, por la gracia de Dios, había iniciado. Cabe mencionar que se trata de una labor misionera en condiciones adversas, en una región donde el calor y la humedad son excesivos y donde la fe, la paciencia, la perseverancia, la sencillez, la humildad y el amor son siempre necesarios, como lo demuestra hoy el actual superior, el Padre Atanasio.


La falta de una iglesia obligó a celebrar la Divina Liturgia y cada servicio en diversos lugares: casas, chozas y, a menudo, en el campo, siempre con la esperanza de que esta comunidad ortodoxa algún día tuviera su propia iglesia. Dios escuchó esta plegaria y la concedió, aunque aún se requieren esfuerzos para realizar plenamente el proyecto final que hemos imaginado: un proyecto que no solo apoye espiritualmente a la comunidad, sino que también contribuya al progreso y la mejora de la vida educativa de la gente a través de una escuela técnica.


Como todo proyecto, el arca de la Iglesia tiene un capitán al timón: el Metropolitano de la región. Por ello, agradecemos a nuestro Padre y Pastor, Su Eminencia el Sr. Iakovos, su incansable labor; sin él, la labor misionera y las diversas iniciativas en esta región no habrían sido posibles. Ante todo, deseamos expresarle nuestra gratitud por su compromiso, paciencia y dedicación. Desde el día de su entronización, la labor misionera de nuestra Metrópolis ha cobrado nueva fuerza, impulsando la evangelización y la implementación de importantes proyectos que incrementan el número de creyentes y amplían los espacios dedicados al culto, la formación espiritual y teológica, el aprendizaje del idioma griego, así como el testimonio de la fe ortodoxa en nuestra región.


El pasado 4 de julio tuvo lugar la inauguración de la Iglesia y la labor misionera, bajo la protección de la Virgen María y la embajada de San Atanasio el Grande. Este es un acontecimiento litúrgico histórico, ya que marca la primera vez que se celebra la inauguración de una iglesia ortodoxa en Colombia; en esta ocasión, presidió nuestro Padre y Pastor Supremo.



https://ierapostoles.gr/2026/07/ta-egkainia-toy-agioy-athanasioy-sto-serete/?fbclid=IwdGRzaATVEoRjbGNrBNUSp3Bkb2YBZXh0bgNhZW0CMTEAc3J0YwZhcHBfaWQMMzUwNjg1NTMxNzI4AAEeNijPX7ZjT2hzuIDreh4BagrsBdC4uKy8FKhH2Zue8oCPlwenGeRIpv5NDII_aem_tJFU7iNzEzRXjKpnkCjTWA&sfnsn=mo

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